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domingo, 6 de septiembre de 2020

Prevención de Covid-19 con actividad física aeróbica moderada.

Investigadores UFRO recomiendan actividad física en tiempos de cuarentenaSegún la Revista Española de Cardiología, la función beneficiosa del ejercicio físico en la prevención de la enfermedad, como tratamiento complementario para las enfermedades crónicas y en el bienestar psicológico. Además, el ejercicio también podría tener un efecto protector en el sistema inmunitario, cuyo estado óptimo es crucial para responder de un modo apropiado a la amenaza de la COVID-19. 

Durante mucho tiempo, se ha considerado que 10.000 pasos al día son la cantidad mínima necesaria para considerar a una persona «físicamente activa», con una cifra ligeramente inferior para las personas mayores y los enfermos crónicos (7.000-10.000) y cifras más altas para los niños y adolescentes (> 11.000-13.000, aproximadamente)


El síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) es una de las principales causas de muerte secundaria al covid-19. Esta complicación respiratoria llega a afectar al 17% de los pacientes con la enfermedad por SARS-CoV-2, al 42% de los que requieren hospitalización por la enfermedad y, de estos, entre el 67% y el 85% precisan seguimiento en UCI. Sin embargo, el Dr. Zhen Yan, de la Universidad de Virginia, sugiere que la realización de ejercicio físico podría ayudar a prevenir, o al menos mitigar, el SDRA. Una única sesión de ejercicio aumenta la liberación de superóxido dismutasa extracelular, una enzima antioxidante que es producida endógenamente por nuestros músculos y que reduce el estrés oxidativo, protegiendo a nuestros tejidos y ayudando a prevenir enfermedades. Precisamente el estrés oxidativo en el tejido pulmonar está implicado en la patogénesis de varias enfermedades pulmonares, entre otras el SDRA, por lo que el Dr. Yan argumenta que es razonable pensar que el ejercicio podría ser efectivo para prevenir el SDRA secundario al covid-19.

Los autores proponen, de un modo brillante, ajustar las recomendaciones internacionales sobre actividad física a la situación actual. Así, se propone aumentar la frecuencia del ejercicio de 5 días a 5-7 días por semana y la cantidad de ejercicio aeróbico, de 150-300 a 200-400min por semana e incorporar más rutinas de fortalecimiento muscular, equilibrio y coordinación, y controlar la intensidad, que debería ser moderada para evitar los efectos perjudiciales.


sábado, 27 de junio de 2020

El difícil reto de volver a entrenar en deporte base y aficionado.

No va a ser fácil volver. Un escenario nuevo e inédito. El periodo de transición más largo de la historia del deporte moderno donde la población deportiva llegará con diferentes estados físicos y mentales. Cuando comiencen de nuevo los entrenamientos de forma regular y con el objetivo competitivo ya definido en el tiempo, llegará el momento más complicado donde deberán aparecer nuevas estrategias. 

La aparición de lesiones en el panorama profesional está siendo frecuente por lo que en el deporte base y aficionado será más acuciante. Las lesiones más frecuentes serán las de tipo agudo, especialmente las musculares, pero no se deben olvidar lesiones articulares, entre ellas las ligamentosas, que pueden hipotecar toda una carrera deportiva; también las lesiones de tipo crónico, por sobrecarga, en un organismo no entrenado para la carga competitiva, pueden llevar a semanas y meses de ausencia del deporte. 

En algunos contextos donde algunos deportistas se iniciarán en nuevos equipos y clubes donde haya que ganarse una plaza, aparecerá el exceso de agradar al cuerpo técnico dando lugar a que se agraven aún más los problemas de lesiones y por qué no, emocionales. 

Los deportistas habrán sentido durante el periodo del estado de alarma el temor a la pérdida de forma física y acusarán, si no se es muy imaginativo, entrenamientos repetitivos. Una adecuada gestión de estos temores y el abordarlos de forma rápida pueden reforzar la resiliencia, tomando la cuarentena como un entrenamiento mental más para adaptarse a situaciones extremas. También será imprescindible ser realista, admitiendo que parte de la coordinación de equipo se perderá al no poder entrenar en grupo. Las necesidades para la vuelta al juego pueden no ser diferentes a las que se producen tras las vacaciones de verano. 

Después de tanto tiempo parados y con competiciones autonómicas, provinciales y locales en su mayoría suspendida, la pretemporada se ve como algo lejano pero añorado. Aún así, el déficit de estos meses de cuarentena unido a la falta de actividad competitiva durante los meses de verano son una mezcla explosiva. Por eso, es fundamental adelantarse y comenzar a trabajar cuanto antes. 



Las recomendaciones principales para este periodo estarían en torno a lo siguiente: 


1. Una planificación para cada jugador con un estricto análisis de la realidad de cada uno. Primeras sesiones. 

2. Comunicación diaria, periódica e individual con cada jugador. Uno de los principales problemas que aparece en la vuelta del deporte tiene que ver con las lesiones. Muchos jugadores y deportistas están sufriendo el impacto de la cuarentena. Por eso, la psicología juega un papel fundamental: No podemos volver queriendo recuperar la forma física de antes con un chasquido de dedos. No solo va a ser imposible, sino que va a ser perjudicial. Aquí entra en juego la psicología y cómo controlar la ansiedad por conseguir los objetivos. Hay que ir paulatinamente y sabiendo que tenemos que ir poco a poco. 

Y de nuevo, la población osada que se lanza a correr o a hacer deporte en general tras años parados: No podemos ponernos el primer día a hacer saltos después de haber estado parados durante semanas. Tenemos que prevenir lesiones y luego, empezar a trabajar y hacer deporte con seguridad. Ahora salimos a la calle y se ve a gente correr que no había corrido nunca. Deberíamos primero tener una valoración funcional para ver cuál es nuestro punto de partida porque nos va a afectar todo a la hora de volver a entrenar». 

Lo positivo para el profesional del deporte es la memoria que tiene su cuerpo y la rapidez en el proceso de recuperación: A nivel muscular, no es lo mismo el músculo de una persona que siempre ha hecho deporte al de alguien que no lo ha practicado nunca. Además, se suele decir que el cuerpo tiene memoria y en cierto modo es así. Un jugador o profesional del deporte va a recuperar mucho más rápido la fuerza, la resistencia, el nivel de pulsaciones… Aunque han podido llegar a perder un 20% de su nivel normal. 

3. Un dato muy relevante es el esfuerzo percibido en estas sesiones. 

Decisivo será llevar un control exhaustivo de las sensaciones de los jugadores tanto durante el entrenamiento como posterior a éste. Donde será decisivo evaluar (por ejemplo de 1 a 5, siendo 5 gran fatiga y 1 muy poca fatiga) las sensaciones reales de los jugadores. Debería haber items tanto para fatiga muscular y articular como para desgaste mental. 

Además, otro aspecto relevante es que durante este periodo el gasto energético de los jugadores presumiblemente habrá sido menor, por lo que se deberá monitorizar el peso con el fin de evitar un aumento del porcentaje de grasa. 

4. En deporte profesional y en deportes individuales, que ya llevan tiempo de entrenamiento, se está demostrando que a partir de la tercera semana es cuando llega el “des-entrenamiento” y empiezan los problemas 

No solo se debería recomendar trabajar con un preparador físico y un fisioterapeuta, sino también con un nutricionista. Muchas personas han cambiado su alimentación y necesitan saber dónde han ganado más grasa y perdido más masa muscular. Hay que hacer un trabajo combinado donde jugará vital importancia el descanso correcto. Ahora cobra muchísima importancia el entrenamiento invisible, lo que hacemos fuera de los entrenamientos. Hay que optimizar el tiempo y no nos queda tanto para recuperar estos meses parados. 



Protocolo para la reanudación de entrenamientos según el ministerio de cultura y deporte a partir del CSD: https://as00.epimg.net/descargables/2020/05/02/35c3897f55854245a4dce65ac90ef520.pdf


lunes, 24 de diciembre de 2018

Entrenamiento, automatismos y toma de decisiones

La clave del entrenamiento y en lo que mas tendríamos que hacer hincapié los entrenadores, dado que es lo que marcará la diferencia entre jugadores, desde etapas benjamines hasta juveniles, debería ser la toma de decisiones o, lo que es lo mismo, enseñar a los deportistas a encontrar soluciones a los problemas que les plantea el propio juego de la manera más rápida y eficaz posible, enseñar a los jugadores a entender su deporte.


Concretamente, en el fútbol tenemos ciertas variables que influyen en el proceso de toma de decisión, como pueden ser el espacio en el que nos encontremos (situación en el campo), el tiempo que tiene el jugador para decidir y llevar a cabo una acción, el balón, la posición de rivales y compañeros. Debido a todas estas variables podemos dividir el proceso de la toma de decisiones en una serie de fases inherentes a la toma de decisión:
  1. Observación: el jugador debe comprender en el menor tiempo posible la situación de cada una de las variables anteriormente vistas y tener claras las posibles alternativas que puede tomar para solucionar el problema que se le crea.
  2. Análisis: debe analizar las alternativas que se le plantean en función de las variables y qué ocurrirá en el caso de que decida tomar cada una de las opciones.
  3. Solución: el jugador decide cuál de las alternativas es la más adecuada en ese momento y para esa situación.
  4. Llevar a cabo la acción motora: es el momento de que tras haber observado, analizado y solucionado el problema, el jugador lleva a cabo la resolución que había decidido. Aquí entran en juego las capacidades técnico-tácticas del jugador.
Una vez que sabemos cómo es el proceso de la toma de decisiones es el momento de que lo pongamos en práctica en nuestros entrenamientos. Para ello no utilizaremos tareas analíticas ni acciones combinativas, puesto que estas no crean problemas que solucionar, sino que le convierten en un autómata.

Las tareas que más van a ayudar a nuestros jugadores a analizar situaciones o tomar decisiones son aquellas en las que haya mayor transferencia hacia el juego real y en la que los problemas que se les planteen sean, en su mayor medida, como los que se les plantearán en los partidos. Sabiendo todo esto las tareas que se proponen son rondos, juegos de posición, posesiones, juegos en inferioridad o superioridad y partidos reducidos condicionados.
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