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martes, 15 de noviembre de 2016

Necesidad de la propiocepción en el calentamiento.

plataformasAunque algunas voces "famosillas" pretenden contarnos la idea de que el calentamiento no es necesario, de todos es sabido que el  calentamiento, ya sea antes de una competición o antes de empezar una actividad deportiva recreativa, es fundamental para el correcto desarrollo de la misma.

Es difícil encontrar evidencia en la literatura que asegure que un buen calentamiento reduce el riesgo de lesión posterior, sin embargo, la enorme variedad de metodologías de entrenamiento nos induce a pensar que no hay motivo por el cual debamos de descartar en ningún caso el calentamiento como parte introductoria de todos los entrenamientos y competiciones.

Una de las partes fundamentales que debe tener un buen calentamiento es la propiocepción y el desarrollo de la misma a través de ejercicios que provoquen inestabilidad, ya sea a través de bases inestables u otro metodología.

Infinidad de estudios indican que la falta de propiocepción en deportistas está íntimamente ligado a lesiones de rodilla, sobre todo, en féminas.

Incluir ejercicios de propiocepción en el calentamiento va a ayudarnos a disminuir el riesgo de lesión de tipo ligamentoso tanto en rodilla como en tobillo, al mismo tiempo de que la acción constante de agonistas y antagonistas para para conseguir la estabilidad de nuestro cuerpo nos ofrece la doble funcionalidad como calentamiento previo a la actividad principal.

Dado que no queremos perder la temperatura adquirida, las tareas de carácter propioceptivo deberás ser dinámicas y en consecuencia, tener un cierto nivel de intensidad.

Los principales ejercicios de propiocepción y su orden de ejecución debería ser:

  1. Ejercicios sin carga: normalmente los realiza un fisioterapeuta y se usan sólo en las primeras etapas de rehabilitación de una lesión.
  2. Ejercicios estáticos: este primer escalón está formado por ejercicios que consisten en mantener una determinada posición durante un tiempo. Siempre sobre superficie plana y estable. Primero se pueden realizar sobre dos apoyos y después pasar a uno (generalmente se puede empezar directamente por un apoyo dependiendo del ejercicio).
  3. Limitar visión: el siguiente nivel de dificultad consiste en realizar los mismos ejercicios con un ojo tapado y posteriormente con los dos.
  4. Ejercicios dinámicos: pueden consistir en mantener el equilibrio mientra movemos otro segmento corporal, o bien frenar un movimiento acelerado en una determinada posición (normalmente 1 apoyo) y posteriormente mantener ésta durante 10 segundos. En estos ejercicios es importante aprovechar todas las direcciones de desplazamiento.
  5. Saltos: igual que el anterior, solo que ahora el movimiento que frenamos es un salto para después mantener la posición.
  6. Plataformas inestables: existen plataformas destinadas específicamente a estos ejercicios como son: los bosus, fitball u otros modelos de plataformas inestables. Pero si no disponemos de ellos podemos utilizar otros, como un balón pinchado, un cojín o simplemente realizar los ejercicios encima de un colchón. Cuando comencemos a trabajar con plataformas inestables deberemos seguir una progresión similar a la anterior: dos apoyos, un apoyo, ojos cerrados, estático, dinámico, etc.




martes, 7 de julio de 2015

La grandes diferencias entre 'Cancellaras' y 'Neymars'

La gravedad de la lesión vertebral está dada principalmente porque en su interior, la columna vertebral encierra el tallo medular y éste se puede lesionar, ocasionando graves secuelas que pueden ser irreversibles. Felizmente, éstas son de menor frecuencia comparadas con aquéllas que afectan sólo el aparato osteoligamentoso de la columna vertebral. Parece que esto es lo que le ha pasado al 'rodador' suizo Fabian Cancellara. Tras la espectacular caída en la tercera etapa del Tour, el veterano ciclista que portaba el maillot amarillo, completo más de cincuenta kilómetros con dos fracturas vertebrales en zona lumbar. Parece un tópico que un ciclista a pesar de tener un hombro dislocado, una mano fracturada o como en este caso, dos vértebras dañadas, tire de pundonor, sacrificio y una sobredosis de control mental e intente acabar su trabajo diario. 

Las comparaciones son odiosas, sobre todo desde el punto de vista técnico, pues el cíclico pedaleo de Cancellara sentado en su sillín no tiene que ver con acciones más acíclicas y de esfuerzos biomecánicos más complejos como se pueden encontrar en deportes colectivos. Pero el tema no es ese, sino el del autocontrol y conocimiento mental y corporal, el de saber sufrir, el "antiteatro" e ir en contra de la "sobreactuación" deportiva.

Esos deportistas que al leve contacto de un rival se dejan caer y empiezan a rodar sobre si mismos y se llevan las manos a la cara pidiendo ayuda celestial e incluso médica y fisioterapéutica, mientras entre los dedos de sus manos intentan ver la reacción arbitral para sacar beneficio y para que un rival, compañero de trabajo, sea sancionado impunemente, esos deportistas (profesionales) viendo ayer la acción de Cancellara se les debe caer la cara de vergüenza, del mismo modo que aquellos que no son capaces de completar su tiempo de juego en el campo por un golpecillo en el gemelo.

No son comparables, insisto, unos deportes y otros, por sus esfuerzos, por sus significados sociales, por las repercusiones mediáticas, por el respeto entre deportistas, pero si comparamos profesionalidad la distancia es galáctica y el ciclismo es mucho más pariente del rugby que de un fútbol que, en este aspecto, tiene mucho que aprender.

jueves, 22 de enero de 2015

Diferencia las distintas lesiones musculares


Las lesiones muscular son las más frecuentes en los deportistas y se pueden producir tanto en el entrenamiento como en la competición, destacando entre ellas la rotura fibrilar. Se dividen en dos grupos, sin componente traumático y con componente traumático


Sin componente traumático:

En este caso la causa de la lesión proviene de un sobreesfuerzo. Las dolencias asociadas a este tipo de lesiones son las siguientes:
Agujetas o dolor muscular de aparición tardía

Son micro - roturas de fibras musculares que derivan en una reacción inflamatoria de la zona muscular afectada, liberando sustancias que estimulan las terminaciones nerviosas próximas produciendo dolor muscular, pesadez y, pinchazos lo cual incapacita para la realización de ciertos movimientos.

Causas de las agujetas:
Este tipo de molestia, se manifiesta en individuos con escasa actividad física, al realizar esfuerzos o ejercicios, aunque también se presenta en personas activas sometidas actividades físicas exigentes en cantidad o calidad o bien, al realizar ejercicios diferentes a las habituales.

¿Como evitar la aparición de agujetas?
La realización de un calentamiento adecuado que incluya estiramientos progresivos previos y posteriores a la actividad, así como eludir esfuerzos por encima de nuestra capacidad física, garantiza en gran medida la ausencia de este tipo de dolencia.

Tratamiento de las agujetas
La aplicación de hielo, en las condiciones explicadas en artículos anteriores y, la realización de actividad física muy suave ayudan a atenuar los síntomas.



Calambres musculares

Es una contracción muscular involuntaria, intensa y, dolorosa que afecta a varios grupos de fibras musculares. Su duración no suele ser muy prolongada, siendo muy frecuente la afección en la zona de la pantorrilla, conocida popularmente como "Subirse la bola".

Causas de los calambres
Este tipo de molestia, suele aparecer al comienzo de la actividad por causas de un calentamiento inadecuado o deficiente, o al final por efecto de la fatiga y la deshidratación. Esta dolencia siempre esta asociada a un sobreesfuerzo, acompañado de un desequilibrio electrolítico en el músculo.
¿Como evitar la aparición de los calambres?

Una hidratación adecuada y, la ingesta de bebidas isotónicas, reducen la aparición de los calambres. Si se es propenso a padecer esta molestia, tomar baños calientes de manera asidua añadiendo sal gorda o, sales de baño calmantes (Castaño de Indias, Hammamelis o Lavanda) junto con ligeros masajes antes y después de la actividad, son también una buena medida, así como, al igual que se ha comentado en el apartado anterior, la realización de un calentamiento adecuado.

Una dieta con un buen aporte vitamínico y mineral (plátanos, naranjas),agua abundante y sales (verdura),.reduce igualmente la posibilidad de aparición de calambres

Tratamiento de los calambres
Es primordial cesar en la actividad de inmediato y, realizar estiramientos pasivos en la zona lesionada. Posteriormente, se debe mantener el músculo en posición de elongación (en el caso antes citado del gemelo, por ejemplo, se debe flexionar la punta del pie hacia arriba) hasta que la vuelta a la situación normal del mismo no desencadene nuevos calambres.

En la mayor parte de los casos, el reposo posterior de la zona consigue recuperarla totalmente no obstante, es conveniente la aplicación de un ligero masaje, aplicando alguna pomada antiinflamatoria.

Contracturas

Es la contracción mantenida de un grupo de fibras musculares. Aparece de forma súbita y afecta al paciente durante varios días, durante los cuales siente una especie de "bola o nudo" en la zona y, al tacto tiene la sensación de que se le "monta o salta" en el músculo afectado

Causas de las contracturas
Aparece por fatiga mecánica o, reiteración de gestos o posturas, lo cuál provoca la limitación funcional del músculo

¿Como evitar su aparición?
Las mismas sugerencias realizadas en los apartados anteriores, suelen ser útiles para evitar esta patología.

Tratamiento de las contracturas
Principalmente reposo. La aplicación de calor seco, en las condiciones explicadas en artículos anteriores y, el uso de pomadas que contengan metil-salicilato ( reflex gel o radio salil), suelen ser muy efectivas.



Con componente traumático:

Distensión o Tirón muscular

Se manifiesta como un estiramiento superlativo del músculo sin llegar a la rotura, pero provocando un cuadro inflamatorio que desemboca en una sensación de dolor.

Esta provocada por una tensión excesiva de las fibras musculares de una zona determinada cuya naturaleza proviene de una solicitación excesiva.

¿Como evitar su aparición?
La realización de estiramientos suaves antes y después del ejercicio, tomar baños de agua fría con sal gorda y, evitar realizar esfuerzos físicos excesivos en períodos de cansancio o baja forma, suelen reducir los riegos de manera determinante.

d) Tratamiento
La aplicación de frío, en las condiciones mentadas en artículos anteriores, combinado con estiramientos suaves sin llegar al umbral del dolor.


Rotura de fibras

Se produce cuando el estiramiento del músculo es muy intenso, dando lugar a una contracción muscular brusca contra resistencia y produciéndose la rotura de fibrillas musculares. La sintomatología consiste en un dolor intenso localizado "a punta de dedo", es decir localizado en un punto concreto, en ocasiones con un pequeño nódulo correspondiendo al hematoma producido. Produce impotencia muscular y el dolor se produce tanto en reposo como a la movilización.



Contusión

Es un aplastamiento físico de los tejidos de una zona determinada. Los síntomas son dolor en la zona afectada con manifestación de derrame y/o hematoma, cuya coloración variará de manera progresiva en el tiempo.

Esta provocado por un choque o compresión de la zona con un agente externo.

¿Como evitar su aparición?

Al ser de carácter fortuito, la medida más efectiva de prevención es el buen juicio y, la precaución a la hora de realizar actividades que puedan implicar golpes o atrapamientos.

Se debe mantener en reposo la zona afectada y, efectuar un vendaje compresivo aplicando de manera opcional una gruesa capa de pomada antiinflamatoria en el mismo.

Es importante recalcar que en las primeras 48-72 horas el calor y el masaje están contraindicados porque pueden causar fibrosis y miositis osificantes (calcificación muscular) si se aplica muy fuerte y, de manera prematura.

Fuente original del artículo

lunes, 3 de febrero de 2014

Tratamiento de la rotura de fibras en deportistas



Cuando se produce una lesión muscular de este tipo, en la que se acompaña una destrucción de fibras en mayor o menor grado, se da un proceso de curación que se compone de tres fases y que deberemos respetar y considerar cada una de ellas, ya que si no actuamos debidamente la recuperación será de mala calidad favoreciendo de este modo la recidiva de las lesiones.


-fases
Inflamatoria o destructiva.
Reparadora o reconstructiva.
Remodelación.


-fase inflamatoria o destructiva:


Se produce inmediatamente a la lesión y suele durar alrededor de 48h. Durante este proceso se necrosan miofibrillas, se genera el hematoma, se produce una reacción celular inflamatoria y se inicia la proliferación de mioblastos.


Esta fase es importante y no debe eliminarse la inflamación ya que esta es muy beneficiosa para eliminar tejido muscular necrosado gracias a los macrófagos y a la vez empezar a producir factores de crecimiento. Lo único que procuraremos será controlarla disminuyendo de esta forma los efectos negativos como el dolor, el edema y hematoma.


-fase reparadora o reconstructiva:


Esta fase se da a partir del segundo o tercer día. Ya está en marcha la reabsorción del tejido necrótico y empiezan a regenerarse las miofibrillas. Esto se produce gracias a las células satélite que se encuentran entre la lámina basal y el sarcolema del músculo. Son células inmaduras y pluripotenciales y al madurar adquieren la similitud del tejido que van a regenerar, en este caso las miofibrillas. También aumenta la formación de vasos capilares y un área de tejido conjuntivo.



Esta fase es importantísima y debemos potenciar el proceso de regeneración del colágeno y las miofribrillas. Se debe empezar a reorientar las nuevas fibras y aportar oxígeno extra. (Ley de Wolf)


De no ser así se formará un tejido fibrótico de mala calidad contráctil y poca resistencia a la fatiga.





-fase de remodelación:


El proceso anterior y este se solapan uno al otro. El colágeno anterior y más desorganizado deja paso a la formación de los miotubos y estos a miofibrillas en aproximadamente 14 días. Esta progresión en la formación de tejido muscular contráctil se alargará hasta la cicatrización de esa rotura, proceso que se extenderá de 21 a 30 días dependiendo del grado de lesión.


Por tanto tras analizar el proceso de curación de las lesiones musculares tendremos en cuenta que la recuperación activa favorecerá la formación de miofibrillas. En cambio, una inmovilización prolongada favorecerá el aumento de tejido conectivo en la zona de lesión junto al tejido contráctil. De este modo aumentará la rigidez muscular la formación de adherencias y la disminución de la extensibilidad del músculo.






-Representación esquemática del proceso de reparación muscular.





Tratamiento de la lesión:


-tratamiento preventivo.


-tratamiento fisioterapéutico post-lesión.


Tratamiento preventivo:


Es sin duda el mejor tratamiento, “evitar la lesión muscular”. Como hemos comentado anteriormente en el apartado de “lesión muscular”, existen unos factores que favorecen las roturas musculares. Por tanto una parte del entrenamiento deportivo será fortalecer estos factores de riesgo, entre ellos evaluar el equilibrio entre agonistas y antagonistas, realizar un trabajo en excéntrico junto al concéntrico habitual ya que está demostrado que el excéntrico aumenta la síntesis proteica, refuerzan la estructura conjuntiva y favorecen el alineado de las fibras, también aumenta la compliancia del músculo por el aumento de los sarcómeros en serie y por tanto mejora el ángulo óptimo de producción de fuerza hacia mayores longitudes . Mejorar la capacidad elástica del músculo mediante estiramientos en sus diferentes tipos, así como una hidratación adecuada para favorecer la eliminación de metabolitos. No olvidarse de una alimentación adecuada y respetar los tiempos de recuperación postesfuerzo que se adapte a las cargas de trabajo.


Tendremos muy en cuenta que las recidivas de lesiones en isquiotibiales se producen mayoritariamente en las dos semanas siguientes de vuelta a la competición, por tanto será necesaria una readaptación específica mecánica pero sin olvidar la adaptación neuromuscular ya que ante una rotura muscular no solo se destruye tejido contráctil y vasos sino que se afectan también los receptores propioceptivos.


En definitiva se buscará una ganancia progresiva de agilidad y estabilización del tronco junto al trabajo de fuerza y estiramientos.


Tratamiento fisioterápico:


Como norma general podemos distinguir cuatro fases de recuperación para una rotura muscular. Los tiempos van a modificarse según la evolución favorable o no del deportista.


1ª. Fase : hasta 48 h.


En esta fase se produce una reacción inflamatoria con extravasación sanguinea y necrosis de tejido contráctil y no contráctil. Nos interesara controlar este proceso pero no eliminar la inflamación pues es beneficiosa para la recuperación de la lesión. Por tanto trataremos los efectos negativos de esta inflamación como la tumefacción, el edema, el hematoma


- aplicación del protocolo PRICE:


Protección del área afectada.


Reposo. En este caso será un reposo activo y lo que estará inmóvil será la zona lesionada. Se trata de no perder condición física en las demás partes del cuerpo y mantener así el máximo nivel posible.


Hielo. Entre sus efectos están la reducción del metabolismo celular lo que nos va a beneficiar al disminuir el riesgo de extensión del tejido lesionado por falta local de oxigeno. Vasoconstricción a nivel capilar que provocará una reducción de la hemorragia y el edema. Reducción del ciclo dolor-espasmo-dolor permitiendo que no se altere el flujo sanguíneo en el tejido no afecto circundante a la lesión. Efecto analgésico disminuyendo el dolor actuando sobre el sistema nervioso periférico bloqueando la actividad simpática.


Compresión del área lesionada para disminuir la presión hidrostática intramuscular debido a la extravasación de líquidos.


Elevación favoreciendo el retorno de la sangre y linfa hacia el corazón y ganglios linfáticos.


-En esta fase también es necesaria la masoterapia superficial lejos del foco de la lesión favoreciendo de esta forma el drenaje del miembro.


Los tiempos de aplicación para el hielo oscilarán entre 15-20 min. repitiendo cada 10 min. durante dos horas entre tres y cuatro periodos al día en las primeras 48 horas.


- También la electroterapia en esta fase esta indicada. En este caso la aplicación de corrientes de baja frecuencia como el TENS y media frecuencia como las interferenciales en este caso actuando de modo analgésico.


-La aplicación del ultrasonido en forma pulsátil para obtener una movilización del edema, micromasaje celular , favorecer el intercambio celular por medio de la difusión y mejorar la irrigación.


2ª fase : del 3er al 7º día.


Nuestros objetivos en este periodo de recuperación buscarán por un lado disminuir o acabar con el dolor , el edema y el hematoma, así como mantener el rango articular sin provocar dolor , favorecer el alineado de las neofibrillas, mantener la forma física del resto del cuerpo.


La reevaluación en este momento es imprescindible. Una vez estabilizada la inflamación se intentará determinar el grado de rotura y presencia de hematoma y de ser así determinar si es intermuscular o intramuscular.


- disminuir el dolor residual o en algunos casos todavía nos podemos encontrar con dolor agudo hasta pasados algunos días por tanto atendiendo a esta premisa continuaremos con la aplicación de hielo como método analgésico. En el caso de que ya no sea dolorosa la palpación la aplicación de termoterapia en la zona de forma superficial si la lesión está próxima a la fascia o termoterapia profunda en el caso de ser una lesión más interna. Está demostrado que el calor en estas fases de la recuperación provoca una disminución de la viscosidad entre los tejidos lo que favorece su movilización así como la mejora de la nutrición celular, el aumento en la reabsorción de catabolitos , aumento de la aglutina y fagocitosis , relajador muscular , antiespasmódico y restaurador tisular. En cuanto al tiempo de aplicación se indican aplicaciones de entre 15 y 20 min.


- Aunque su mayor efecto sea analgésico , en el caso de presencia de hematoma una vez terminada la sesión de fisioterapia realizaremos un criomasaje para favorecer su reabsorción y actuar al mismo tiempo sobre el edema aproximadamente entre 5 y 10 min.


- Uno de los métodos más eficaces para la regeneración de roturas y contusiones musculares consiste en mover durante las primeras fases de curación la parte dañada, porque genera muy pocas complicaciones e incapacidades si se compara con otros tratamientos de inmovilización.


Tracciones y estiramientos en forma lenta, estimulan la formación de nuevo tejido contráctil con aumento de número de sarcómeras y del área trasversal fisiológica.


De esta forma provocamos poca fibrosis y rigidez alrededor de la fibra muscular. Por tanto empezaremos a realizar movilizaciones pasivas sin llegar a producir dolor asi como contracciones isométricas en distintos ángulos.


- al final de esta fase se puede introducir un trabajo aeróbico de bicicleta sin superar las 140 p/ m. natación o marcha para favorecer el aporte de oxígeno al área afectada.


3ª fase: del 8º al 15º día.


- los objetivos en esta fase serán acabar con el hematoma restante, aumentar el rango articular del miembro afecto, aumentar la fuerza muscular, evitar las adherencias entre los planos de movimiento, trabajar la cicatriz muscular.


- antes de aplicar ningún método terapéutico se debe realizar una reevaluación clínica de la lesión y un control ecográfico que nos diga con exactitud la evolución y estado de la lesión. A continuación tenemos que continuar una progresión en el tratamiento introduciendo estiramientos más intensos y un fortalecimiento no solo a base de isométricos sino también excéntricos.


- aplicaremos onda corta durante 15 min. como preparación para el trabajo posterior y en el caso de no disponer de este método aplicaremos un hot pack.


- movilizaciones en diferentes posiciones dentro del rango articular sin olvidar el no dolor y teniendo cuidado con la cicatrización, por tanto serán más controladas durante los 8 ó 9 dias subiendo la intensidad hacia el 15º día.


Podemos aprovechar la movilización para realizar estiramientos pasivos para favorecer la reorganización de las fibras.


-trabajo de fortalecimiento isométrico en diferentes posiciones y a modo de ejemplo se realizan de 2 a 3 series de 10 contracciones cada una y una duración por contracción de unos 6 seg.


- estiramientos posisométricos indoloros que empezarán desde la posición de máximo acortamiento muscular hasta el máximo alargamiento.


- empezaremos la realización de trabajo excéntrico bien por el própio atleta o por el fisioterapeuta.


Podemos empezar con la postura indicada en la que la rodilla empieza en semiflexión y se llega a la extensión e ir progresando en el tiempo con la intensidad con el siguiente ejercicio primero sin pesos y a medida que se avanza añadir peso.











- la carrera suave ya está indicada sin sobrepasar las 150 p/m. y según evolución y al final de este periodo se realizan ejercicios de propiocepción con objetos en el suelo como pequeños champiñones y vallas de poca altura.


- masoterapia más intensa sobre la lesión en este caso aplicar Cyriax ( masaje transverso profundo) en la cicatriz para reorganizar el tejido y evitar el exceso de colágeno.


4ª fase: reanudación progresiva


Tras una reevaluación clínica nuestros principales objetivos mejorar la fuerza muscular, aumentar la flexibilidad, eliminar posibles adherencias en la zona de la cicatriz , trabajar el gesto deportivo.


- Continuamos con la progresión en intensidad sobre el fortalecimiento muscular. Al principio de la fase los isotónicos toman un papel importante junto a los isométricos ya existentes. Nuestro objetivo será realizar un fortalecimiento más intenso con excéntricos.



Puede que en los primeros momentos no podamos resistir la caída y nos ayudamos con el apoyo de las manos y poco a poco dejaremos que sea una caída libre.




- los estiramientos para ganar flexibilidad continuarán en el protocolo y la propiocepción debe estar presente en la recuperación.


Será necesario realizar ejercicios relacionados con el deporte en este caso la técnica de carrera nos irá bien para adaptar el gesto deportivo de nuevo.


- trabajo pliométrico alternando ejercicio concéntrico y excéntrico .


Se podría añadir una última fase que corresponde al entrenamiento específico de la disciplina. En este caso nos aseguraremos de que la lesión está recuperada y no olvidaremos continuar con el fortalecimiento y la prevención con trabajo en excéntrico junto al concéntrico y los estiramientos.


Fuente (Fisioterapia.net)

sábado, 14 de diciembre de 2013

Las palabras de nuestro cuerpo. (Manual de prevención de lesiones)

No he podido por menos que copiar y publicar un interesantísimo artículo leído a través de @Trauma_modern de Alejandra Florean que publica en Running.es,  que resume perfectamente lo que el cuerpo nos "dice" cuando hacemos deporte

Las lesiones son muy importantes dentro del contexto deportivo, no sólo por la inactividad que provocan sino también por todas las consecuencias que traen aparejadas en la vida cotidiana.


La lesión:
  • Produce dolor
  • Restringe las posibilidades de igual funcionamiento
  • Interrumpe la actividad física
  • Necesita tiempo de recuperación

Hay varios tipos de lesiones que según su gravedad y el tiempo de recuperación que necesitan pueden diferenciarse en: leves, moderadas, graves o que provocan incapacidad permanente. Todas ellas necesitan un abordaje diferente e individual.

Muchas veces se suele adjudicar a la casualidad o a la mala suerte a una lesión. Hemos escuchado muchas veces expresiones como “Justo ahora que estaba pasando mi mejor momento”. Podemos, sin embargo, desde otra perspectiva, intentar encontrar algunasvariables que pueden hacer más vulnerables a los deportistas.

Hoy la psicología del deporte nos pone enfrente variables psicológicas, como la motivación, la impulsividad, la autoestima, el estado de ánimo, el estrés o la agresividad, y nos dice que pueden contribuir a aumentar o disminuir la vulnerabilidad del deportista a lesionarse, o una vez lesionados nos permite ayudar en los procesos de recuperación y prevención de futuras lesiones.

El estrés es una de las variables más relevantes, puede estar presente en distintos momentos:
  • Antes de la lesión
  • Cuando se produce la lesión
  • Durante la rehabilitación
  • Cuando se producen recaídas, por falta de mayor tiempo de recuperación
  • Cuando la lesión es permanente

Tomando la presencia del estrés, previo, durante y después de la lesión y las otras variables nos vemos obligados a hablar de prevención.

¿Cómo prevenir una lesión sino sabemos cuando puede pasar?

En realidad no podemos saber cuando un runner se va a lesionar pero sí podemos detectar indicios que nos indiquen el grado de vulnerabilidad a esta posibilidad.

Muchas veces los runners tenemos síntomas o dolores leves, el cuerpo nos da una señal de alerta, pero, no le damos importancia al aviso, hasta que llega la lesión y lo que quizás representaría una semana de descando se transforman en varias semana o meses de recuperación.

Tampoco se habla sobre la carga de entrenamiento, estrés, problemas personales, altibajos en la motivación, desinterés por la competición. Siempre que tengamos que prevenir lesiones debemos considerar la individualidad del deportista, ya que no todos enfrentan de igual forma a la misma situación, cada uno cuenta con diferente fortaleza psicológica ante un mismo suceso, pero básicamente deberemos apuntar a:
  • Detectar situaciones estresantes ya sean sociales o familiares
  • Controlar la sobrecarga física, el descanso es muy importante
  • Buena alimentación
  • Buen calzado

Fundamentalmente consideramos necesario que un DARSE CUENTA a tiempo es la mejor manera de prevenir. Hay que saber escuchar al cuerpo.


(Es un artículo de Alejandra Florean)

viernes, 22 de noviembre de 2013

Poplíteo, piramidal y psoas iliaco: eternos desconocidos.




Te duele en la parte de atrás de la rodilla, en el glúteo o en el abdomen y no sabes por qué? Quizá si conoces la existencia de tres músculos, para mucha gente desconocidos, como son el poplíteo, el piramidal y el psoas, entenderás el porqué de ese dolor.

El poplíteo es un músculo delgado y de forma triangular que se encuentra en la parte posterior de la rodilla. Su acción permite flexionar la rodilla y rotar la pierna. Es fácil sufrir contracturas u otro tipo de lesión en este músculo, especialmente los runners o futbolsitas. El estiramiento y la criogenia una vez terminada cualquier actividad física severa, será la mejor prevención de posibles lesiones. 

Uno de los problemas que acostumbra a tener un runner y/o un futbolista está en el músculo piramidal. El músculo piramidal es un músculo pequeño ubicado en la cadera y que lo utilizamos en la carrera (en la zancada, sobretodo en ritmos fuertes y elevados y en su impacto).

No está muy claro el origen del síndrome piramidal. Lo que sí notamos cuando sufrimos de ello es un dolor en el glúteo y que se puede extender a todo el muslo hasta la rodilla. Este dolor puede ser un simple hormigueo o un dolor más agudo y punzante. Mucha gente lo podría confundir con la ciática, cuando no es más que un dolor en el glúteo.

El acortamiento del psoas iliaco es uno de los grandes males del deportista y también del individuo sedentario habitual. Tanto si se pasa mucho tiempo sentado como si se realiza mucho deporte, no se debe descuidar el estiramiento de este músculo.

El psoas es un músculo que conecta nuestro tronco con el tren inferior y que va desde la zona abdominal hasta la zona delantera del muslo, llegando hasta el fémur.

No es un músculo fácilmente localizable a simple vista: forma parte de la musculatura profunda y sus funciones son muy importantes.

El psoas, junto con el glúteo, es el mayor responsable del movimiento de flexión de la cadera,es decir, de la elevación de las piernas hacia arriba, y también del movimiento de flexión del tronco.


La mejor prevención es el stretching, a continuación dejo una magnífica guía esencial para conocer todos los trucos de estiramiento tanto para prevenir lesiones como para calmar pequeñas sobrecargas.

sábado, 13 de abril de 2013

PREVENCIÓN DE LESIONES COMO HERRAMIENTA INDISPENSABLE DE CUALQUIER DEPORTISTA



El trabajo de prevención de lesiones se puede dividir en dos bloques:

1. Trabajo fuera del entrenamiento, es el entrenamiento invisible, controlando aspectos como:
 Alimentación-hidratación
 Descanso-sueño
 Aspectos psicológicos
 Antecedentes lesiónales

2. Trabajo en el propio entrenamiento:

 Buenas ejecuciones: Pivotar en giros, controlar las caídas en hiperextensión producidas en los saltos...
 Trabajo preventivo.  Dentro del trabajo preventivo trabajaremos sobre tres elementos
TRABAJO DE PROPIOCEPCIÓN: Tener conciencia de nuestro propio cuerpo, prevención de lesiones articulares.
 Trabajo variado
 Se puede llevar a cabo en el calentamiento
TRABAJO DE CORE: Fortalecimiento de la zona pélvico-abdominal, prevención de lesiones relacionadas con el pubis.
Ejercicios lentos y correctamente ejecutados.
TRABAJO EXCÉNTRICO DE FUERZA: Se utilizaría a modo de vacuna, dotamos al cuerpo de pequeñas dosis de la carga que va a soportar nuestros músculos en los partidos y entrenamientos. Prevención de lesiones musculares
 Se puede trabajar al final de sesión con los músculos en fatiga
Se localiza principalmente en cuádriceps, isquios, aductores y gemelos.
Un corredor necesita, además de un buen sistema cardiovascular, una estructura músculoesquelética que soporte las cargas de entrenamiento que tú le quieras someter en cada zancada que des.
 Cuando la exigencia de los entrenamientos es alta, un acortamiento, un desequilibrio o pérdida de estabilidad en la columna puede causar algún tipo de lesión. Por esta razón es conveniente que se incluyan algunos ejercicios de acondicionamiento para que conseguir mejorar la eficiencia durante el entrenamiento o la competición.
Existe una gran variedad de ejercicios que se pueden desarrollar, pero es cierto que, independientemente de las necesidades que tengas como corredor, hay algunos “indispensables” que nunca deberían faltar en un completo plan de entrenamiento, por su efectividad tanto en mejorar tu rendimiento como en evitar cualquier tipo de alteración que pueda causar lesiones deportivas.
 Hemos seleccionado los ejercicios de acondicionamiento muscular más sencillos, que se pueden realizar en cualquier sitio y sin necesidad de mucho material. Los siguientes ejercicios aportan la mayor cantidad de beneficios (estabilidad, propiocepción y movilidad) con la menor inversión de tiempo:

RELAJACIÓN
 - Fascias: para realizar este ejercicio es necesaria la utilización de un rodillo. Antes de realizar cualquier estiramiento es conveniente relajar las fascias (isquiotibiales, gemelos, glúteos, etc.). Este ejercicio es tan sencillo como dejarse rodar de forma controlada por encima del rodillo, con la finalidad de lograr una mayor eficacia de los posteriores estiramientos.
 - Lumbares: Tumbados de cúbito prono, se deben extender las piernas y apoyar el pecho sobre un fitball. Desde esta posición realizar respiraciones profundas y, al soltar el aire, intentar relajar el cuerpo dejando caer todo el peso y soltar todo el aire. Con este ejercicio se consigue separar las vertebras lumbares, lo que permitirá una mejor relajación de esta zona muscular.
 - Plantares: para realizar este ejercicio es necesario una pelota de tenis. Con este ejercicio se consigue evitar la temida fascitis plantar, y es tan sencillo como presionar la pelota con la planta del pie desnuda.

ESTIRAMIENTOS
 - Flexores: tumbado boca arriba y sobre un banco, acercar la rodilla hacia el hombro. De esta manera se conseguirá, de forma estabilizada, estirar los flexores de la otra parte de la cadera. Este ejercicio es vital ya que, en general, esta musculatura tiende a estar acortada.

- Sóleo: estirar la zona del sóleo y su fascia de forma específica puesto que suelen presentar sobrecargas y acortamientos. Para ello, es preciso flexionar el tobillo sobre un escalón con las rodillas flexionadas, manteniendo la tensión durante unos 15 segundos y relajando la musculatura 5 segundos para volver a repetir varias veces aumentando el rango articular.

FORTALECIMIENTO
 - Estabilizadores de cadera: la mejor forma de realizarlas es con una sola pierna y con la ayuda de un fitball (estando una apoyada en el fitball y la otra apoyada en el suelo), de esta forma se trabaja el equilibrio además de fortalecer los cuádriceps y los estabilizadores de cadera.
 - Planchas: la plancha prono y las planchas laterales (con apoyo codo-mano) son unos ejercicios ideales para el fortalecimiento del core. Se basa en un trabajo de estabilidad en el que se logra activar toda la pared abdominal. Para realizarlas, se debe elevar una pierna de forma alternativa y sin mover ni tus caderas ni tu columna vertebral.
 - Glúteo medio: este músculo de la cadera es un gran estabilizador de la misma, su trabajo se debe desarrollar de forma específica, la forma de realizar el ejercicio es dejando una pierna libre y elevando y descendiendo tu cadera sobre una superficie elevada.
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