
Este día dos de mayo se realizará uno de los retos más curiosos del tenis moderno. El juego cambia radicalmente de tierra batida a hierba.Por primera vez en la historia del tenis se jugará un partido en una pista mitad de tierra, mitad de hierba. Mientras en el polvo de ladrillo se busca mover al rival y resolver los puntos con golpes a la línea, en hierba es imprescindible el juego de saque y volea.El partido seguirá la rutina habitual. Se jugará al mejor de tres sets, con los cambios de lado usuales en los juegos impares. De esta forma, Roger Federer, especialista sobre el verde, y Rafa Nadal, especialista sobre el rojo, harán disfrutar a propios y extraños en un choque exento de competición pero que ambos jugadores se tomarán muy en serio. Lo cierto es que, aunque curioso, resultan estos retos deportivos, como algo recaudadores para la atracción de espectadores ávidos de cosas nuevas. Desde la famosilla carrera del 'tranvía murciano contra el león arandino' en plan patético, hasta la carrera entre Donovan Bailey y Michael Johnson de 150 metros. Retos que buscan el espectáculo, unos atractivos y otros tristes.








